Desarrolladores rebelados contra evento de 'playtest' en MindsEye
Los desarrolladores de Build a Rocket Boy, estudio detrás del videojuego MindsEye, han iniciado una huelga para protestar contra una sesión de 'playtest' organizada por la empresa. La sesión permitió a fans probar el juego y realizar tareas que normalmente realizarían los desarrolladores.
La huelga se llevó a cabo el 11 de julio y contó con el apoyo de otros sindicatos y personal despedido de Rockstar. Los desarrolladores consideran que la sesión de 'playtest' es una forma de ceder su trabajo a jugadores sin experiencia profesional. La Independent Workers Union of Great Britain (IWGB) publicó una declaración en Instagram criticando la decisión de la empresa.
“Build a Rocket Boy ha estado involucrada en varias polémicas desde el lanzamiento de MindsEye, incluyendo alegaciones de espionaje y despidos mal gestionados”
Build a Rocket Boy ha estado involucrada en varias polémicas desde el lanzamiento de MindsEye, incluyendo alegaciones de espionaje y despidos mal gestionados. La empresa ha recortado personal y ha sido acusada de crear un ambiente laboral tóxico. La IWGB ha iniciado una batalla legal contra la empresa, alegando la existencia de una lista negra ilegal y la falta de realización de consultas colectivas.
La huelga y la protesta de los desarrolladores son un ejemplo de la creciente tensión entre los trabajadores del sector de los videojuegos y las empresas que los emplean. La sesión de 'playtest' ha sido vista como un intento de la empresa de ahorrar costos y externalizar el trabajo a fans, en lugar de invertir en sus empleados. La IWGB ha declarado que "la idea con el 'playtest' es ceder trabajo, tanto remunerado como no remunerado, de la plantilla de BARB a la base de fans durante una crisis en el sector laboral de los videojuegos".