La capacidad de Occidente para producir bienes y tecnología avanzada se está erosionando a un ritmo alarmante. Un ejemplo reciente es la producción de misiles Stinger, que se detuvo debido a la falta de personal capacitado y equipo obsoleto. A pesar de la urgente necesidad de reanudar la producción después de la invasión rusa de Ucrania, la empresa Raytheon se enfrentó a importantes desafíos para reiniciar la línea de producción.
La situación se complica aún más por la falta de personal capacitado en la industria de la defensa. En el caso de los misiles Stinger, se tuvieron que traer de vuelta a ingenieros jubilados para enseñar a los trabajadores más jóvenes cómo construir los misiles desde cero. La falta de personal capacitado y la obsolescencia del equipo han llevado a una situación en la que la producción de bienes y tecnología avanzada se está convirtiendo en un desafío cada vez mayor.
Otro ejemplo de esta tendencia es la producción de proyectiles de artillería para Ucrania. A pesar de la promesa de la Unión Europea de entregar un millón de proyectiles en un plazo de doce meses, la producción real se quedó muy corta. La capacidad de producción en Europa era insuficiente, y la falta de planificación y preparación para una situación de crisis llevó a una serie de cuellos de botella en la cadena de suministro.
La causa subyacente de este problema es la consolidación de la industria de la defensa en las últimas décadas. La reducción del número de contratistas y la optimización de la producción para minimizar costos han llevado a una situación en la que la industria no está preparada para responder a situaciones de crisis. La falta de personal capacitado y la obsolescencia del equipo son solo algunos de los síntomas de un problema más profundo.
La pérdida de conocimiento y habilidades en la industria de la defensa es un problema que no se puede resolver fácilmente. La historia del material Fogbank, utilizado en ojivas nucleares, es un ejemplo de cómo la pérdida de conocimiento puede ser irreversible. Después de que la producción de Fogbank se detuvo en la década de 1980, la capacidad para reproducirlo se perdió debido a la falta de personal capacitado y documentación. A pesar de los esfuerzos para reconstruir la capacidad de producción, se descubrió que el nuevo lote de Fogbank era demasiado puro y no funcionaba como se esperaba.
La situación actual es un recordatorio de que la capacidad para producir bienes y tecnología avanzada no se puede tomar por sentada. La falta de inversión en la industria de la defensa y la falta de planificación para situaciones de crisis han llevado a una situación en la que la capacidad de Occidente para responder a desafíos militares se está erosionando. Es hora de reconocer la importancia de invertir en la industria de la defensa y de desarrollar capacidades para producir bienes y tecnología avanzada de manera sostenible y eficiente.